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Seis cosas y una cocina muy pequeña

Una cocinera profesional en una cocina doméstica cogería seis objetos e ignoraría el resto del cajón. Aquí está la lista, lo que cuesta y lo que se deja fuera.

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Las tiendas de cocina venden soluciones a problemas que la mayoría no tiene, y por eso tantos cajones contienen un utensilio para el aguacate y ningún termómetro. Lo que sigue es la lista corta que conservaría una profesional, con precios realistas.

Los seis

  1. Un cuchillo de cocinera de 20 centímetros. De 40 a 120 euros. Hace el 90 por ciento de todos los cortes. Coge varios en la mano antes de comprar, porque el correcto es el que se siente equilibrado en tu mano. Una hoja japonesa de 60 euros es más dura, más afilada y más frágil; una alemana es más blanda, más indulgente y más fácil de afilar. Añade un puntilla de 15 euros y un cuchillo de pan de sierra de 30, y la cuestión del cuchillo queda resuelta durante veinte años.
  2. Una cazuela pesada con tapa, de 24 a 28 centímetros, de hierro fundido esmaltado. De 60 a 300 euros según el nombre que lleve, y la versión de 60 rinde casi igual. Cocina cualquier guiso, cualquier estofado, cualquier sopa, pan y un pollo asado.
  3. Una sartén de hierro fundido, de 26 centímetros. De 30 a 60 euros. Sella mejor que cualquier antiadherente, dura un siglo, va al horno y mejora con el uso. Guarda una sartén antiadherente pequeña para los huevos y cámbiala cada tres años, porque el revestimiento no dura por muy cuidadosa que seas.
  4. Un termómetro digital de sonda. De 15 a 40 euros. El objeto más infravalorado de la cocina doméstica. Elimina toda adivinanza en carne, pescado, pan y cremas, y es la razón por la que la comida de restaurante es constante.
  5. Una báscula digital. De 15 a 25 euros. La repostería es química y las tazas son un instrumento impreciso. Una báscula con función de tara te deja pesarlo todo en un mismo bol.
  6. Un rallador fino. De 20 a 30 euros. Ajo, jengibre, parmesano, ralladura de cítricos y nuez moscada. Cambia el sabor de la comida más que cualquier ingrediente caro al mismo precio.
El cajón de los cacharros es donde el dinero se va a que lo olviden. Seis buenas herramientas, afiladas y usadas a diario, cocinan cualquier cosa que quieras comer.

Las tres que vienen después

Una tabla de cortar grande de madera de testa, más amable con los cuchillos y con tu mano que el plástico. Un colador ancho, que hace el trabajo de un escurridor y de un tamiz. Y una batidora de brazo, que hace la sopa en la propia olla y no ocupa espacio.

Qué dejar fuera

Los prensadores de ajo, que desperdician la mitad del ajo y son desagradables de lavar. Los tacos con catorce cuchillos, de los que usarás tres. Cualquier cosa de una sola función: cortadores de aguacate, quitatapas de huevo, deshojadores de hierbas, quitarrabos de fresas. Las sartenes de cobre, salvo que pienses mantenerlas. Y el robot de repostería, salvo que hornees cada semana, en cuyo caso es maravilloso y vale cada euro.

Mantener el cuchillo afilado, que es toda la cuestión

Un cuchillo romo es el objeto más peligroso de una cocina, porque resbala. Usa una chaira antes de cada sesión, que realinea el filo y lleva diez segundos. Afila de verdad dos o tres veces al año, con una piedra si te gusta o en un servicio profesional por 5 a 10 euros el cuchillo. No metas nunca un buen cuchillo en el lavavajillas, lávalo a mano enseguida y guárdalo en una barra magnética o en un taco, no suelto en un cajón.

Haz eso y un cuchillo de 60 euros rendirá más que uno de 300 desatendido, algo cierto para casi todo lo que hay en una cocina.

Lo que nos preguntan

¿Merece la pena el hierro fundido caro?

El esmalte de las marcas premium es más duradero y las tapas ajustan mejor, lo que importa a lo largo de décadas. En rendimiento de cocinado, una cazuela esmaltada de precio medio es indistinguible en una prueba a ciegas.

¿Necesito una sartén antiadherente?

Para huevos y pescado delicado es de verdad más fácil. Trátala como un consumible, compra una barata, no la sobrecalientes nunca y cámbiala cuando el revestimiento se marque.

¿Y la inducción?

El hierro fundido, el hierro esmaltado y la mayoría del acero inoxidable funcionan. El aluminio y el cobre no lo hacen sin una base magnética, algo que conviene comprobar antes de comprar nada.